Según la estimación de Beare, los activos del club habían derivado en 30 tonos diferentes de rojo, 50 tipografías y 20 estilos de dirección de arte (autodeclarado en la entrevista), mientras que el Liverpool contaba con unos 200 millones de seguidores en redes sociales (cifra del club) y socios comerciales como Google, Peloton y adidas. Rebrandear clubes de fútbol es notoriamente delicado —el Everton desechó un nuevo escudo en 2013 tras la furia de los aficionados—, así que el club descartó cualquier cambio en el escudo o en el liver bird.

Simplificar y amplificar: reducir 30 tonos de rojo y 50 tipografías a un único rojo fiel al archivo y dos tipografías personalizadas, con tipografía en movimiento impulsada por el ruido de la multitud de Anfield

El proyecto de dos años y medio se abrió con 18 meses de diálogo —con el personal, grupos de aficionados y socios comerciales— que dieron como resultado la promesa de marca «inspiring belief» y tres principios: esfuerzo, fe y unión. Bulletproof mantuvo intactos el escudo y el liver bird, llevó el rojo de vuelta al tono de la era Dalglish que se encuentra en los archivos del club, y combinó LFC Serif —cuyas curvas se inspiran en el liver bird y se elaboraron a lo largo de cuatro meses con Alistair McCready, de Monolith— con una LFC Sans funcional. La «wing expression», un formato tipográfico dinámico que evoca al liver bird, se anima con el ruido de la multitud grabado en partidos como local y aparece en los marcadores de Anfield y en las alertas globales de gol. La identidad comenzó a desplegarse en febrero de 2025.

La renovación seguía desplegándose en la temporada siguiente cuando Design Week publicó la entrevista el 28 de abril de 2025, mientras el Liverpool celebraba su 20.º título de liga, igualando el récord; no se informaron resultados de negocio de terceros. Su prueba declarada era la cohesión a escala: una identidad que pudiera «estar hombro con hombro con una marca como Google» y a la vez servir a los aficionados en el día de partido, a una base de seguidores en la que (según el club) el 70 % del tráfico web es extranjero (autodeclarado en la entrevista), a los patrocinadores y a los equipos femenino y comunitario.

En una entrevista con Design Week publicada el 28 de abril de 2025, David Beare —director creativo ejecutivo de Bulletproof y aficionado del Liverpool— repasa la renovación de la identidad visual del Liverpool FC por parte del estudio, que comenzó a desplegarse en febrero de 2025 y estaba diseñada para continuar en la temporada siguiente. Beare dice que el club contactó por primera vez con Bulletproof tras su rebranding para la Asociación de Fútbol de Gales y un artículo que lo acompañaba en el que se argumentaba que los clubes de fútbol deben pasar «de escudos a marcas»; el primer encargo fue una auditoría de los activos digitales del club, que convenció al club de que la oportunidad era mayor.

La estrategia que describe Beare es «simplificar lo que tenían y amplificar nuevos activos que contaran de verdad su historia única». Acudieron a los archivos para tomar el único rojo de la era de Kenny Dalglish en lugar de inventar un tono, mantuvieron el liver bird —«un pequeñísimo refinamiento» solo para pantallas— y construyeron LFC Serif a partir de sus curvas junto con LFC Sans, dando al sistema «variabilidad y tonalidad» tanto para los aficionados en el día de partido como para los seguidores en el extranjero, los niños y la hospitalidad corporativa. Las palabras fueron lo primero: la promesa «inspiring belief» y los principios esfuerzo, fe y unión, dice, «lo desbloquearon todo».

El movimiento más distintivo es la «wing expression», un formato en movimiento cuyo comportamiento se rige por grabaciones de la multitud de Anfield —el rugido de un gol, el silencio antes de un penalti—, de modo que la identidad misma lleva consigo lo único que ningún otro club puede copiar. Beare dice que aparece en los marcadores del estadio cuando se marca un gol y en las alertas digitales de gol para los aficionados internacionales, tendiendo un puente entre el ritual local del club y su audiencia global.

Moderniza un sistema de símbolos de 130 años propiedad de los aficionados sin tocar las partes sagradas —sin cambio de escudo, sin rediseño del liver bird— después de que la reacción contra el escudo del Everton en 2013 mostrara el lado negativo.

El método de archivo es transferible: mirar atrás (el único rojo de Dalglish) dio la respuesta para avanzar, sustituyendo colores de marca inventados por uno históricamente fiel.

El ruido de la multitud como insumo de diseño convierte la atmósfera del estadio —el activo menos copiable del club— en el comportamiento de la propia tipografía.

La fase de escucha de 18 meses antes de cualquier diseño muestra cómo se construye el consentimiento para un rebranding cuya audiencia es de 200 millones de personas y tiene opinión.

Cuando una marca querida debe cambiar, deja intactos sus símbolos sagrados y reconstruye todo a su alrededor, y deja que el activo que ningún rival puede copiar (el propio ruido de la multitud) impulse el sistema.

La identidad siguió desplegándose durante la temporada 2025-26, con Bulletproof trabajando estrechamente con el equipo de diseño interno del club para que el sistema siga siendo usable y flexible durante años; Beare califica dar al equipo interno «flexibilidad creativa» como una de las partes más difíciles. La entrevista se publicó al día siguiente de que el Liverpool se proclamara campeón de liga por 20.ª vez, igualando el récord, y Beare califica el proyecto tanto de «un enorme honor como de una enorme responsabilidad».

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Las fuentes

  1. Bulletproof on “simplifying and amplifying” Liverpool FC’s brand Design Week · designweek.co.uk ·