En Irlanda, los pubs con nombre familiar son anclas culturales, pero más de 2.100 pubs han cerrado desde 2005 y la mayoría de los taberneros que se jubilan no tienen un sucesor familiar: cuando el pub se vende fuera del linaje, el nombre sobre la puerta desaparece. Para Heineken, cuya marca depende de la cultura del pub, esto era a la vez un riesgo y una oportunidad de ganar legitimidad protegiendo la institución en lugar de anunciarse más fuerte.

Convertir una crisis de sucesión en una misión de reclutamiento global: encontrar entre 88 millones de personas de ascendencia irlandesa a un heredero que comparta el apellido del tabernero.

Con motivo del Día de San Patricio de 2025, Heineken lanzó una búsqueda mundial de un sucesor para Josie McLoughlin, 43 años tras la barra del McLoughlin's Bar en la isla de Achill (en la familia desde hace 155 años). Se colocaron vallas publicitarias y anuncios en ciudades de la diáspora —Times Square, Boston, Sídney, Auckland, Buenos Aires, Phan Thiết— con relaciones públicas en 12 idiomas, y PubSuccession.com recibió las candidaturas. El sucesor elegido recibió un paquete de mentoría, apoyo empresarial y orientación en inversiones.

La búsqueda llegó a 88 millones de personas de ascendencia irlandesa en 128 países, atrajo a más de 2.000 candidatos cualificados (más de 5.000 adicionales registraron su interés), generó más de 3.000 impactos en medios y 1.190 millones de impresiones ganadas, y elevó un 200% el engagement de la marca. Alan McLoughlin, de 37 años y de Toronto, se convirtió en el sucesor; PubSuccession.com apoyó después a más de 40 pubs adicionales. El trabajo ganó el Grand Clio 2026 en B2B Direct y un Grand Prix en el Golden Drum 2025.

El McLoughlin's Bar, en la isla de Achill, frente a la costa oeste de Irlanda, llevaba 155 años en la familia McLoughlin cuando Josie McLoughlin, su propietario de cuarta generación, llegó a la jubilación sin heredero: su familia vive ahora repartida por el mundo. En lugar de ver cómo el nombre abandonaba la puerta, Heineken —en colaboración con LePub y Publicis Dublin— convirtió el problema en una campaña de reclutamiento global.

Lanzada en torno al Día de San Patricio de 2025, «Pub Succession» pidió a la diáspora irlandesa, de 88 millones de personas, un sucesor: concretamente, alguien llamado McLoughlin. Aparecieron vallas publicitarias y anuncios en ciudades de emigración desde Times Square hasta Buenos Aires y Phan Thiết, Vietnam; las relaciones públicas se difundieron en 12 idiomas; y PubSuccession.com recogió las candidaturas. El sucesor elegido recibiría un paquete de mentoría, apoyo empresarial y orientación en inversiones, y mantendría el apellido familiar sobre la puerta.

La campaña reencuadró un problema privado de sucesión como una misión cultural compartida: los pubs con nombre familiar habían ido cerrando por miles (más de 2.100 desde 2005), y con cada uno vendido fuera de su linaje moría una identidad. Heineken se posicionó como custodio de la continuidad, extendiendo su labor previa de apoyo a los pubs hacia una sucesión activa.

A lo largo de seis meses, la búsqueda atrajo a más de 2.000 candidatos cualificados de todo el mundo (con más de 5.000 adicionales registrando su interés), llegó a 88 millones de personas en 128 países, obtuvo 1.190 millones de impresiones en medios y elevó un 200% el engagement de la marca Heineken. Alan McLoughlin, un hombre de 37 años de Toronto, fue elegido sucesor, y la plataforma pasó a apoyar a más de 40 pubs familiares adicionales.

La restricción creativa —el sucesor debía llamarse McLoughlin— convierte un problema de negocio en una historia que cualquiera puede compartir y verificar.

El lanzamiento el Día de San Patricio activa el vínculo emocional más fuerte de la diáspora con Irlanda, cuando todo irlandés echa de menos su hogar.

Al resolver la crisis de sucesión del sector de los pubs en lugar de hacer un anuncio de cerveza, Heineken ganó legitimidad cultural en un mercado donde el patrimonio impulsa la fidelidad a la cerveza.

La historia real del tabernero real hizo que la campaña fuera imposible de falsificar, y 88 millones de herederos potenciales se convirtieron en el canal de distribución.

El paquete de sucesión vinculó el propósito de la marca con la realidad empresarial, de modo que la acción dejó una plataforma duradera en lugar de algo puntual.

Para ganar relevancia en una categoría, resuelve el problema estructural del que depende: Heineken protegió el pub que define la cultura cervecera irlandesa y dejó que 88 millones de herederos —no los medios pagados— contaran la historia.

Alan McLoughlin, de 37 años y de Toronto, se hizo cargo del McLoughlin's Bar, manteniendo el apellido familiar sobre la puerta, y PubSuccession.com evolucionó hasta convertirse en una plataforma continua que en 2026 apoyaba a más de 40 pubs familiares adicionales que afrontaban una sucesión. La campaña ganó el Grand Prix y un Oro en los Golden Drum Awards de 2025, además de un Golden Drum de Brand Building y un Plata en B2B, y en 2026 se llevó el Grand Clio en B2B Direct con cinco Platas y dos Bronces. Se convirtió en el eje de la iniciativa «For the Love of Pubs» de Heineken, que también produjo Pub Museums y otros programas de apoyo a los pubs.

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Las fuentes

  1. Heineken: Pub Succession — Ads of the World case page Ads of the World (The Clio Network) · adsoftheworld.com
  2. Heineken | Pub Succession — The One Show 2026 entry The One Club · oneclub.org
  3. The HEINEKEN Company celebrates major wins at Golden Drum 2025, including the prestigious Brand Grand Prix The HEINEKEN Company · theheinekencompany.com ·