El patrocinio de la UEFA Champions League de la marca de patatas fritas entraba en la fase de cuartos de final de 2016, y su mensaje era el lema de la propia campaña: no estás #GameReady para el torneo hasta que escuchas el himno.

Un coro encubierto irrumpe con el himno de la Champions League en autobuses y mercados, sorprendiendo a los transeúntes con una interpretación inesperada de la melodía que se saben de memoria.

El 'Choir of Champions' ofreció interpretaciones aparentemente improvisadas por Londres, Múnich y Madrid: las cámaras de seguridad captaron a los pasajeros de un autobús londinense descubriéndose en mitad de una actuación; en Múnich, un artista callejero que hacía de estatua humana emergió como director; y en Madrid, un kiosco empezó a emitir la melodía a todo volumen mientras rociaba a los transeúntes con cinta de papel y purpurina. El embajador de la marca Gary Lineker entonó el himno desde un helicóptero sobrevolando la zona. Las reacciones se montaron en un anuncio de 90 segundos.

La acción produjo un anuncio principal de 90 segundos construido a partir de reacciones genuinas de transeúntes y de la cobertura periodística en torno a la aparición de Lineker en el helicóptero. La fuente no registra cifras de alcance, interacción ni ventas.

En marzo de 2016, cuando la UEFA Champions League entraba en los cuartos de final, Walkers llevó un coro a las calles de Londres, Múnich y Madrid para sorprender al público con interpretaciones en directo del himno del torneo, siguiendo la lógica de la propia campaña de que 'no estás #GameReady para la Uefa Champions League hasta que escuchas el himno'.

El 'Choir of Champions' actuó en entornos cotidianos: las imágenes de las cámaras de seguridad captaron a los pasajeros de un autobús londinense descubriéndose en mitad de la actuación; en Múnich, un artista callejero local que hacía de 'estatua humana' emergió como director del coro; en Madrid, un kiosco empezó de repente a emitir la melodía a todo volumen y roció a la multitud con cinta de papel y purpurina. El embajador de la marca desde hacía mucho tiempo, Gary Lineker —quien admitió que hizo falta 'mucha persuasión y presión del grupo' dado su miedo a las alturas— ayudó a hacer brotar el himno desde un helicóptero que lo emitía sobrevolando la zona.

Las imágenes se montaron en un anuncio de 90 segundos. Adam Warner, responsable de patrocinio de la UEFA Champions League de Walkers, enmarcó la acción como la creación de 'momentos divertidos y espontáneos juntos por las calles de Europa'. El material no registra resultados medidos.

Utiliza el único activo que todo aficionado al fútbol ya tiene memorizado —el himno— como detonante, de modo que la sorpresa cala al instante sin necesidad de explicación.

La puesta en escena de guerrilla en tres ciudades a la vez hizo tangible el patrocinio y generó su propio metraje: las reacciones de los transeúntes son el anuncio.

Coloca al embajador de larga trayectoria de la marca dentro de la propia acción, lo que le granjeó cobertura más allá del plan de medios pagados.

Una activación de patrocinio rinde al máximo cuando pone en escena aquello que los aficionados ya llevan en la cabeza: todo el mundo conoce el himno, así que hacerlo brotar en directo convierte una propiedad televisiva en un momento compartido y filmable.

La campaña cubrió la ventana de cuartos de final del torneo de 2016 en Londres, Múnich y Madrid. La fuente no registra resultados medidos ni una repetición del formato.

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Las fuentes

  1. Walkers' undercover Champions League choir surprises unsuspecting members of the public The Drum · thedrum.com ·