Las fuentes públicas iluminadas de Adís Abeba y la promesa nacional de la Gran Presa del Renacimiento Etíope quedan a horas de distancia de las mujeres que cargan bidones en Entoto y de los grifos estancados en Ankober; la pareja quería que esa brecha se hiciera física en lugar de argumentada.

Fotografiar ambos lados de la divisoria etíope entre agua y energía, luego cortar las impresiones y entretejerlas a mano para que la contradicción comparta un mismo plano físico.

Partiendo de la observación de campo y el diálogo comunitario, Ribka Sissay creó diez imágenes tejidas que emparejan fotografías tomadas a menudo en el mismo lugar y momento —fuentes resplandecientes frente a habitaciones a la luz de las velas, neón urbano frente a un pequeño dispositivo solar rural, pilas de leña frente a campos despejados—, cortándolas y entrelazándolas a mano para que ninguna de las dos realidades pueda quedar recortada.

No se aplican métricas comerciales. Sissay afirma que el tejido fuerza una colisión física innegable entre realidades en conflicto, interrumpiendo la manera pasiva y romantizada en que suele consumirse el trabajo doméstico rural.

En una entrevista con la editora de The Contrapuntal, Ilaha Abasli, la artista etíope Ribka Sissay y el investigador Nahom Teklu describen «Threads of Light and Water», una obra de técnica mixta construida a partir de conversaciones en Buna Chats para el proyecto Everyday Nile. Sissay afirma que colocar fotografías una al lado de otra depende de una comparación pasiva, mientras que el tejido fuerza una colisión física innegable entre realidades en conflicto dentro de un único plano, y que el proceso táctil y laborioso refleja la lucha humana con las estructuras de poder intangibles que gobiernan el acceso al agua y a la energía.

Las diez imágenes tejidas emparejan fotografías en conflicto, a menudo capturadas en el mismo lugar y momento: las fuentes públicas iluminadas de Adís Abeba entrelazadas con mujeres que cargan pesados bidones en Entoto; la promesa nacional de la Gran Presa del Renacimiento Etíope frente a habitaciones domésticas a la luz de las velas; instalaciones solares rurales tejidas con el neón de las fuentes urbanas; leña apilada frente a campos despejados. Teklu afirma que las fotografías de mujeres que cargan agua nunca fueron documentación simple: Entoto tiene recursos hídricos significativos, por lo que las imágenes contienen tanto el trabajo como el potencial no realizado.

Sissay afirma que cortar y retejer interrumpe deliberadamente la lente pasiva y romantizada a través de la cual suele consumirse el trabajo doméstico rural: el trabajo generizado que sostiene la vida cotidiana queda tejido directamente en la imagen de la energía nacional y la infraestructura municipal, manteniendo la vulnerabilidad creada por los servicios públicos inadecuados en el centro de las conversaciones sobre extracción y crecimiento urbano.

La técnica es el argumento: las fotografías cortadas y tejidas hacen física la desigualdad hídrica en lugar de retórica.

Los emparejamientos son tensiones verificadas por la comunidad en Buna Chats, no observaciones externas impuestas a los sujetos.

Fotografiar la abundancia y la escasez en el mismo lugar y en el mismo momento elimina la excusa fácil de los «dos mundos diferentes».

Cuando un tema suele consumirse como dos historias separadas, un medio que las une físicamente —cortado, entrelazado, inrecortable— argumenta con más fuerza que cualquier comparación lado a lado.

La obra y la entrevista se publicaron en The Contrapuntal el 7 de octubre de 2026. La fuente no informa de planes de exposición ni de resultados posteriores.

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Las fuentes

  1. Threads of Light and Water The Contrapuntal · thecontrapuntal.com ·