Diseñar una pieza de infraestructura cultural nacional que muestre la industria y la artesanía españolas funcionando como un solo sistema —eficiencia material, circularidad y reutilización— en lugar de reproducir formas históricas de Gaudí, y que pueda acoger eventos en un jardín extranjero durante seis meses.

Un dragón transitable descendiente de la salamandra de trencadís del Park Güell: cerámica sobre un entramado de madera ensamblado en seco que no deja rastro y se vuelve a montar en otro lugar.

Un pabellón modular ligero de 150 m² en el jardín del Instituto Cervantes de Fráncfort (30 de abril–30 de octubre): un entramado de madera con una piel híbrida de más de 16.000 piezas cerámicas a medida de Natucer, Decocer y Cevica, elementos textiles que modulan la luz y la ventilación, ensamblado íntegramente en seco y sin cimentaciones permanentes. Emedec mecanizó la madera; una exposición complementaria y un vídeo documental registran el proceso, desde la cerámica valenciana hasta la técnica de la «vareta» de madera.

A lo largo de sus seis meses de funcionamiento, el pabellón sirve a la vez de asiento, espacio de reunión y plataforma escénica —una «topografía artificial» que reorganiza el jardín—, mientras un programa continuo de eventos culturales y profesionales impulsa la colaboración hispano-alemana en diseño, arquitectura y artesanía.

Para la Capital Mundial del Diseño Fráncfort Rin-Meno 2026, ICEX y el Instituto Cervantes presentan «DRAC: Gaudí y la forma habitada», una escultura transitable de José Ramón Tramoyeres y Manolo García, de ggstudio, que permanece del 30 de abril al 30 de octubre en el jardín del instituto en Fráncfort. La forma orgánica remite a la famosa salamandra del Park Güell —el dragón de 1906 que Gaudí modeló con ladrillo fino sobre una malla metálica y revistió con fragmentos cerámicos de trencadís—, aquí reinterpretada no como reproducción de una forma histórica, sino como un planteamiento contemporáneo y operativo.

El pabellón de 150 m² es una estructura modular ligera que combina la cultura material mediterránea con la innovación técnica: una estructura de madera revestida con una piel híbrida de más de 16.000 piezas cerámicas, además de elementos textiles que modulan la luz, la ventilación y la relación del edificio con su entorno. Cada componente se adapta a la lógica orgánica, desde la base estructural hasta una piel exterior inspirada en las escamas. Como dice Tramoyeres, el proyecto explora «cómo la tradición cerámica puede integrarse en los sistemas contemporáneos de prefabricación, fabricación digital y ensamblaje reversible».

La reversibilidad es la clave. Ensamblada en seco, sin cimentaciones permanentes, la estructura puede desmontarse por completo y el sitio restaurarse íntegramente, y está diseñada para vivir múltiples ciclos de vida y viajar a distintos lugares. Una cadena de suministro multidisciplinar respalda la demostración: Emedec suministra y mecaniza la madera, Francisco Simó Pinturas se encarga de los sistemas de protección, Natucer, Decocer y Cevica aportan la cerámica a medida, Idelightec la iluminación y Lastra & Zorrilla los textiles: un escaparate del sector de la construcción español tanto como de su diseño.

En el interior, planos inclinados y superficies habitables introducen una topografía artificial en el jardín: la instalación se convierte en asiento, espacio de reunión y plataforma escénica, un recinto para eventos que activa el espacio público. En línea con la Nueva Bauhaus Europea, acoge un programa continuo de actividades culturales, profesionales y empresariales que refuerzan el diálogo hispano-alemán en diseño, arquitectura, artesanía e industrias creativas.

Responde a la pregunta que nadie plantea sobre un pabellón hasta el desmontaje —qué pasa con él— diseñando primero su vida posterior: ensamblaje en seco, cero cimentaciones, múltiples ciclos de vida y restauración total del sitio.

El trencadís de Gaudí se relee como sistema (ladrillo fino prefabricado sobre malla) en lugar de como estilo, y luego se traduce en 16.000 piezas cerámicas fabricadas digitalmente.

La cadena de suministro es la exposición: cerámica, madera, textiles e iluminación de empresas españolas identificadas convierten el pabellón en un escaparate sectorial, no solo en una estructura.

El requisito de habitabilidad —recorrerlo, sentarse en él, celebrar eventos sobre él— impide que una referencia patrimonial se convierta en pieza de museo.

Los pabellones nacionales transportan prestigio y luego acaban en el vertedero. Haz de la reversibilidad el encargo —ensamblaje en seco, sin cimentaciones, múltiples ciclos de vida— y el patrimonio artesanal se convierte en una demostración viva de diseño circular.

El pabellón funciona del 30 de abril al 30 de octubre de 2026 como contribución de España al programa de la Capital Mundial del Diseño, con una exposición complementaria y un vídeo del proceso en el Instituto Cervantes que documentan su desarrollo. Está previsto que viaje a otros lugares tras su desmontaje.

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Las fuentes

  1. spanish design pavilion explores reversibility, craft and public space in frankfurt 2026 designboom · designboom.com ·
  2. reversible cultural pavilion activates public space in frankfurt 2026 ArchDaily · archdaily.com ·