Seguir haciendo crecer un mundo de marca propio para una comercializadora de electricidad cuyo producto es idéntico al de todos sus rivales, y hacer que «comprar energía» se sienta normal.

Una tienda de barrio surrealista que vende exactamente una cosa —energía— donde el cliente es el rey: compra cuando y como quieras, y cuanto más compras, más ahorras.

El vídeo de formato largo de FINCH (dirigido por The Bobbsey Twins From Homicide) construye el mundo de la tienda de barrio y a sus excéntricos parroquianos; piezas de vídeo más cortas, exterior, digital y redes sociales aterrizan en entornos contextuales que dramatizan momentos de compra, mientras que una capa de conversión retuerce los tópicos del comercio minorista para vender ofertas de «Powerpack».

La fuente no incluye cifras; la responsable de marketing de Powershop afirma que los clientes que se suman acaban encantados de comprar energía, y la labor de la campaña es hacer que eso resulte creíble antes de que lo hagan.

La electricidad, como lo expresa la responsable de marketing de Powershop, Annalies Kruiniger, es un mercado competitivo en el que los comercializadores venden el mismo producto final, y «comprar» no es algo que la gente suela asociar con el consumo de energía, hasta que se suman a Powershop y les encanta. La tercera entrega de la campaña continua de la marca, realizada por EightyOne, destapa cómo es ser cliente de Powershop, insinuando que la respuesta está en el nombre: es una tienda. Una tienda que vende energía.

La película de formato largo construye una interpretación surrealista de la clásica tienda de barrio, presidida por la icónica y gran personificación rosa del poder de la marca y atendida por personajes singulares con sus propias manías a la hora de comprar energía. La propuesta dentro del chiste: ni televisiones gratis ni energía gratis fuera de horario, un lugar donde el cliente es el rey y es libre de elegir cuándo y cómo comprar la energía que necesita.

Piezas de vídeo más cortas, junto con exterior, digital y redes sociales, se difundieron en entornos de medios contextuales, dramatizando momentos de compra reconocibles para cada beneficio, mientras que una capa de conversión retorcía los tópicos del mundo del comercio minorista: cuanto más compras, más ahorras, con «ofertas» habituales en los Powerpacks. FINCH produjo, con Assembly en posproducción y SJD en sonido; el director creativo ejecutivo Chris Bleackley lo resumió como «Leche. Pan. Huevos. Gran cosa rosa».

Todos los comercializadores de electricidad venden los mismos kilovatios hora, así que la experiencia de compra es el único diferenciador real.

Según se informa, los clientes que se suman a Powershop adoran la experiencia de tienda; la campaña tenía que transmitir esa sensación a quienes aún no se habían sumado.

Una tercera entrega profundiza un mundo de marca propio: personajes y una tienda que ningún competidor puede tomar prestados.

Los medios contextuales y una capa de conversión basada en ofertas conectan el chiste con el comportamiento de compra real.

Cuando el producto es una mercancía indiferenciada, vende el verbo: convertir «comprar electricidad» en «pasarse por la tienda» le da a un comercializador un mundo, personajes y chistes que ningún rival puede copiar.

La fuente, de diciembre de 2022, presenta esto como la tercera entrega de una campaña en curso y no registra cifras de rendimiento.

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Las fuentes

  1. Raw Power - Now in a Can! From FINCH and Powershop LBBOnline · lbbonline.com ·