El canal de Arizona en Scottsdale es una infraestructura vital, pero apenas un destino; los comisionados querían intervenciones culturales que convirtieran el paseo fluvial en espacio público.
La idea
Cinco grupos de moléculas de H2O —diez icosaedros de hidrógeno y cinco de oxígeno— flotan en el canal: espejos de día, luz reactiva a la voz de noche.
Conceptualizado en 2023, diseñado técnicamente a lo largo de principios de 2024 para alojar LED reactivos al audio en icosaedros resistentes al desierto, instalado en octubre de 2024 e inaugurado ese noviembre; cantar, hablar o gritar modifica el color, la intensidad y el pulso de las luces.
Aproximadamente 1.287,6 metros cuadrados de canal se convirtieron en un hito —esferas de unos 5,49 m de largo y 3,05 m de alto y ancho—, transformando una vía fluvial en un destino para reunirse.
Desde noviembre de 2024, el canal de Arizona en Scottsdale alberga «Molecules», una obra pública de gran escala del estudio neoyorquino The Urban Conga. Inspirada en la estructura molecular del agua, hace flotar cinco grupos a lo largo del canal —cada uno de tres moléculas, diez átomos de hidrógeno y cinco de oxígeno en total— como esferas icosaédricas facetadas que reflejan la ciudad circundante y el cielo del desierto.
De día la interacción es pasiva: la compleja geometría facetada capta la luz solar cambiante, de modo que el color y el reflejo cambian con la posición del espectador, y los visitantes se ven reflejados dentro de la obra. Al caer la noche, los LED integrados convierten cada esfera en un faro luminoso que no funciona con un bucle estático: mediante puntos de interacción dedicados, los visitantes pueden cantar, hablar o gritar, y las luces cambian de color, intensidad y pulso.
Encargado por Canal Convergence y Scottsdale Arts, el proyecto fue conceptualizado en 2023 por los fundadores Ryan Swanson y Maeghann Coleman en torno a una metáfora: así como el agua se mantiene unida por enlaces de hidrógeno, una comunidad se mantiene unida por los lazos de la experiencia compartida y la comunicación. La ingeniería a lo largo de principios de 2024 tuvo que mantener viva la delicada electrónica reactiva al audio dentro de icosaedros resistentes al desierto; la instalación se llevó a cabo durante octubre de 2024, antes de la inauguración en noviembre.
La huella es considerable —aproximadamente 1.287,6 metros cuadrados de canal, con cada esfera de unos 5,49 metros de largo y 3,05 metros de alto y ancho—, suficiente, según el artículo, para convertir una vía fluvial utilitaria en un destino para la reunión artística y social.
La metáfora cumple una doble función: los enlaces moleculares explican tanto la forma (grupos de H2O) como la intención (lazos de experiencia compartida).
Los espejos facetados hacen activa la mirada pasiva: cada punto de vista ofrece un reflejo distinto, de modo que caminar se convierte en participar.
La respuesta a la voz durante la noche traduce la expresión humana en luz, dando a los visitantes una razón para volver después del anochecer.
La ingeniería resistente al desierto conservó la delicada estética espejada sin sacrificar la electrónica del interior.
El arte público gana atención cuando responde: un espejo te muestra el lugar, pero una luz que responde a tu voz te hace parte de él.
La instalación se inauguró en noviembre de 2024 y, según el artículo, se convirtió de inmediato en un punto central de interacción comunitaria: una obra de infraestructura hídrica reconfigurada como escenario para el arte y la reunión.
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Las fuentes
- Fluid Connections: How 'Molecules' by The Urban Conga is Redefining Public Space in Scottsdale ElektroKern · elektrokern.com ·