La animación del logo había permanecido sin cambios durante cinco años, mientras que los originales de Netflix se abrían con un simple destello blanco: un servicio creado para llevarte rápidamente al siguiente título quería que su propio contenido comenzara con una sensación de importancia y atmósfera.

Recrear el momento en que se apagan las luces del cine: el fondo blanco de la identidad se vuelve negro terciopelo y entonces la N irrumpe en franjas de neón construidas a partir de miniaturas reales de títulos.

El equipo de diseño interno de Netflix trabajó con una agencia creativa independiente que no nombró, durante dos años. Desde el 1 de febrero de 2019, la identidad se emitió antes de las nuevas series y películas originales de Netflix, y se añadió de forma retroactiva en todo el catálogo de originales a lo largo del año. Netflix dijo que el sonido no cambiaba.

La identidad se convirtió en la apertura estándar de los Originales de Netflix: el primer gran cambio en el diseño del logo en cinco años, aplicado retroactivamente a todo el catálogo anterior durante 2019; la fuente no registra resultados de marca medidos.

El 1 de febrero de 2019, Netflix sustituyó discretamente la sintonía animada que suena antes de sus originales. La conocida cinta de la «N» aparece ahora sobre un fondo negro antes de lanzarse hacia el espectador en una ráfaga de franjas de neón: miniaturas de títulos de Netflix que se pliegan como portadas de discos y estallan fuera de la pantalla en colores vibrantes. Esta pieza de branding tardó dos años en realizarse y fue creada por el equipo de diseño interno de Netflix junto con una agencia creativa independiente cuyo nombre no se menciona.

El propósito del fondo negro era la atmósfera: al deshacerse del blanco, Netflix buscaba la profundidad que se siente en un cine cuando se atenúan las luces y la película está a punto de empezar. En su blog oficial, la compañía dijo que la animación refleja la diversidad y variedad de su contenido, y que su parte favorita es el momento en que el símbolo se rompe en una variedad de colores inspirada en el espectro de historias, emociones, idiomas, fans y creadores que hay detrás de la marca.

Fue el primer gran cambio en el diseño del logo de Netflix en cinco años y señalaba una intención: un servicio al que le gusta llevarte a la siguiente pieza de contenido mientras pasan los créditos quería que su propio nombre fuera una pausa que diera a sus originales una sensación de importancia: el comportamiento de una productora, no solo de una plataforma de streaming.

Cambiar el blanco por el negro es un cambio de una línea que conlleva todo un ritual de cine —luces abajo, comienza la película— sin necesidad de palabras.

El espectro de neón está hecho del propio contenido, así que la marca muestra literalmente la variedad de historias que reivindica.

Dos años de trabajo para una sintonía de unos segundos demuestran que la identidad se trató como un activo de estudio, no como un adorno.

El despliegue retroactivo en todo el catálogo de originales hizo que cada título producido por Netflix llevara la firma dentro del año.

Una marca puede tomar prestada la gramática del cine para una pantalla en tu bolsillo: la oscuridad antes de la película es una promesa de que lo que sigue merece la misma atención que le da una sala.

Netflix confirmó que el sonido «ta-dum» no cambiaba, y la identidad se emitió antes de los nuevos originales durante 2019 mientras se convertía el catálogo anterior; el material no registra ningún impacto de marca medido.

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Las fuentes

  1. Netflix channels the magic of the cinema in new ident Creative Bloq · creativebloq.com ·
  2. Your new Netflix ident animation — cue Netflix sound Netflix (official company blog) · media.netflix.com