Marcomonde fabrica calcetines y calzado que llevan los colores y patrones de calles de todo el mundo: una fusión de cultura y moda. Su primer espacio comercial permanente debía enunciar la identidad de la marca en poco menos de 20 metros cuadrados, en el cuarto piso del edificio de once plantas Shibuya PARCO, frente al rellano de la escalera mecánica.
La idea
Una escultura de una escalera que no lleva a ninguna parte, con calcetines exhibidos de manera informal sobre sus escalones y almacenamiento y un probador ocultos dentro de la aparente sólida envoltura.
Uufie compuso el espacio de escaleras, carpintería y suelo como un único bloque geométrico abstracto y exento, acabado de manera uniforme con mortero de resina epóxica duradero de matices grises para que los productos aporten el color. La ropa cuelga de una sencilla tubería industrial; estantes de tubo de acero inoxidable y vidrio de alta translucidez complementan el edificio. El aparente bloque sólido es en realidad una envoltura que oculta almacenamiento, un probador y un escritorio.
La fuente no registra cifras comerciales. La tienda funciona como declaración de marca: una ilusión de una escalera hacia un lugar secreto que concentra desorientación física y relato de marca en 19,5 metros cuadrados.
Para el primer espacio comercial permanente de la marca japonesa de moda Marcomonde, Uufie construyó en Shibuya PARCO una tienda que parece una escalera, y no lleva a ninguna parte. El local de 19,5 metros cuadrados, situado frente al rellano de la escalera mecánica en el cuarto piso del edificio de once plantas, está concebido como una escultura geométrica abstracta y exenta: una intrigante desorientación física que sugiere una escalera hacia un lugar secreto.
Los calcetines y el calzado —los productos de la marca llevan los colores y patrones de calles de todo el mundo— se exhiben de manera informal a lo largo de los escalones como si estuvieran animados, mientras la ropa cuelga de una sencilla tubería industrial. Las superficies de los escalones, las paredes, los suelos y los paneles están acabados de manera uniforme con mortero de resina epóxica de tonos grises, de modo que el color y el patrón de los productos son los únicos elementos saturados del espacio.
La escultura es también arquitectura comercial funcional: el bloque ensamblado parece sólido pero es una envoltura con cámaras funcionales ocultas para almacenamiento, un probador y un escritorio. La iluminación fue consultada por Izumi Okayasu Lighting Design Office, el contratista fue Ishimaru y la fotografía es de Takumi Ota.
La escalera es una metáfora de marca adecuada para una etiqueta construida sobre las calles del mundo: promete movimiento y luego entrega sorpresa.
El acabado gris uniforme y la exhibición informal ponen todo el color en los calcetines: el producto es el protagonista de la composición.
La aparente sólida envoltura resuelve un programa de 19,5 m² —almacenamiento, probador, escritorio— dentro de un único gesto escultórico.
En unos pocos metros cuadrados, la arquitectura puede hacer lo que la publicidad no puede: un objeto que desorienta —una escalera que no lleva a ninguna parte— convierte a los compradores en exploradores que recuerdan la marca como un lugar.
La tienda abrió en 2020 como el primer espacio comercial permanente de Marcomonde; la fuente no registra desarrollos posteriores.
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Las fuentes
- Marcomonde Shibuya | UUfie ArchiDiaries · archidiaries.com ·