Un diseñador que trabaja a diario con reglas analógicas, calibradores y metros quería una herramienta de bolsillo que se manejara con una sola mano, midiera superficies planas y curvas y hiciera más que un metro.
La idea
Convertir el metro en un bolígrafo con una rueda que gira: los sensores registran la distancia en incrementos de 0,1 mm, un láser marca el punto final y los resultados llegan al teléfono
El artilugio, con forma de bolígrafo, combina en un extremo la opción de bolígrafo, lápiz o estilete y en el otro una rueda negra de goma. Al rodarla captura las dimensiones de cualquier objeto, recto o curvo, y las envía de forma inalámbrica a un teléfono como una ficha con foto y descripción; la aplicación convierte unidades imperiales a métricas, traduce dibujos a escala a unidades reales y puede hacer parpadear el láser a intervalos predeterminados para lograr una separación uniforme. Se lanzó como campaña de micromecenazgo en Indiegogo.
No se ofrecen totales de ventas ni de financiación; en el momento del lanzamiento, el dispositivo recaudaba fondos en Indiegogo, y los primeros usuarios encontraban usos más allá del diseño: desde competiciones de bíceps hasta un progenitor que medía a su hijo.
Mladen Barbaric, fundador del estudio de diseño Pearl y el diseñador industrial detrás del rastreador de actividad física Misfit Shine y del Empatica Embrace, que detecta convulsiones, estaba harto de los metros: ingobernables, incómodos e incapaces de ceñirse a las superficies curvas. «Los metros no han cambiado desde 1869», declaró a WIRED; fuera del ordenador y del teléfono, las herramientas del diseño eran «simplemente arcaicas».
Su respuesta es el InstruMMents 01, un artilugio multiusos que parece un bolígrafo y funciona como una rueda de medición de topógrafo de mano. Los sensores registran la distancia que recorre la rueda en incrementos de 0,1 mm, mientras un láser en la punta del rodillo marca visualmente dónde empieza y termina una medición.
El dispositivo hace más que medir: envía las dimensiones de forma inalámbrica a un teléfono, donde aparecen como una ficha con foto y descripción; la aplicación convierte unidades y traduce cantidades a escala en mapas o dibujos a valores reales para trabajos de planos. Barbaric afirma que el formato de rueda tardó en encontrar pero resolvió todas las restricciones: lo bastante pequeño para un bolso de portátil, manejable con una sola mano y más adaptable y preciso que un metro. En el momento del lanzamiento recaudaba fondos en Indiegogo.
La rueda que gira mide superficies curvas que derrotan a un metro rígido, que es justo donde los metros resultan más incómodos.
Acoplar un bolígrafo, un lápiz o un estilete hace que la herramienta se gane su sitio en la mano de un diseñador por partida doble.
Los puntos finales marcados con láser y los sensores de 0,1 mm prometen una precisión que un metro combado no puede ofrecer.
Enviar cada medición al teléfono como una ficha con foto convierte la medición en un registro, no en un número que hay que recordar.
Para sustituir una herramienta de 150 años, no la digitalices: replantea el gesto. Una rueda que rueda sobre una superficie resuelve a la vez la medición de curvas, el uso con una sola mano y la portabilidad en el bolsillo.
WIRED perfiló el dispositivo el 1 de noviembre de 2016, mientras su campaña de Indiegogo estaba activa. El artículo no informa de totales de financiación, cifras de envíos ni planes de venta al público, y apunta a funciones aún no anunciadas por llegar.
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Las fuentes
- The Clever Pen on a Mission to Finally Kill the Tape Measure WIRED · wired.com ·