Un encargo junto al río para la Bangkok Design Week 2024 a lo largo del Chao Phraya: crear una estructura temporal de aspecto frágil que resista el viento e invite a una ciudad heterogénea a coexistir.
La idea
Un muro de 300 prismas sobre un armazón de acero: las luces de la ciudad, los templos y los transeúntes se fragmentan en patrones caleidoscópicos que cambian con la luz del día y el resplandor nocturno.
300 prismas de vidrio (30 mm x 30 mm x 150 mm) fijados mediante cuña y adhesivo a un armazón de acero inoxidable con acabado chorreado con arena, de 1,9 m de alto y 2 m de ancho, autoportante y fácil de reubicar; las siluetas de los visitantes se funden y se separan en la refracción.
Tras la exposición, la estructura se trasladó al Bangkok Blossom Market, uno de los mercados de flores más grandes del mundo, prolongando su vida más allá del festival.
«Through the Looking Prism» estuvo en las orillas del río Chao Phraya durante la Bangkok Design Week 2024: un muro de 300 prismas de vidrio sostenidos en un armazón de acero inoxidable con acabado chorreado con arena, que refractaba y reflejaba las luces de la ribera —de los templos a los rascacielos— en patrones caleidoscópicos en evolución que cambiaban con la luz del día y la noche.
El diseñador Takanao Todo, en colaboración con el estudio de diseño de iluminación ambiguous, planteó la pieza como un argumento sobre la coexistencia: «Bangkok ha cultivado una cultura liberal y rica que abraza la diversidad y valora el intercambio. En nuestra sociedad contemporánea, que se vuelve cada vez más heterogénea, fragmentada y compleja, debemos imaginar una nueva forma de coexistir. Proponemos una ventana que consiste en un muro de prismas de vidrio». Los visitantes que se acercaban a la estructura veían sus propias siluetas fundirse y separarse con las de desconocidos.
La ingeniería servía a la efimeridad: cada prisma de 30 mm por 30 mm por 150 mm se fijaba al armazón con una cuña y adhesivo, formando una estructura autoportante y estable frente al viento que podía desmontarse y trasladarse. Tras el festival se reubicó en el Bangkok Blossom Market, uno de los mercados de flores más grandes del mundo.
El material es el mensaje: los prismas reencuadran literalmente un paisaje urbano rígido en múltiples vistas, el argumento del diseñador a favor de la coexistencia hecho materia.
Trabaja con lo que ya está ahí: sin pantallas ni proyecciones, solo la luz propia de Bangkok, el Wat Arun y el tráfico fluvial, refractados.
Los visitantes se vuelven parte de la pieza, con sus siluetas fundiéndose y separándose con las de desconocidos: el intercambio hecho visible.
La fijación mediante cuña y adhesivo hace que 300 componentes frágiles sean estables frente al viento y a la vez totalmente portátiles, de modo que la obra tiene una segunda vida en lugar de acabar en un contenedor.
Diseña la vida posterior: un pabellón concebido para desmontarse y ser apreciado en otro lugar puede sobrevivir al festival que lo encargó.
El pabellón se presentó en la Bangkok Design Week 2024 y después se trasladó al Bangkok Blossom Market, uno de los mercados de flores más grandes del mundo. El informe no ofrece cifras de visitantes.
CONSULTA LAS PRUEBAS
Las fuentes
- takanao todo's glass prism pavilion refracts new perspectives across bangkok riverfront designboom · designboom.com ·