Eryn Andrews, de 41 años, trabaja en el Centro Espacial Johnson de la NASA desde 2008, donde recopila y analiza datos de rendimiento humano para ayudar a los astronautas a moverse sin dificultad dentro de sus trajes espaciales. En marzo de 2022 era una madre soltera recién divorciada en Houston que quería 200 dólares extra al mes para invitar a su hija de seis años a un helado o al museo infantil sin sentirse culpable, y una búsqueda en Google de "single mom side hustles" la llevó al doblaje y la locución.

Convertir una voz de textura natural en un servicio con un estudio de 200 dólares en un armario: empezar barato en Fiverr, aceptar clientes corporativos y dejar que el pulido de la IA eleve el valor de las voces.

Andrews gastó unos 200 dólares en una clase de locución, un micrófono y un colchón de una pulgada de Walmart, y luego construyó una cabina de grabación con cartón y velcro dentro del armario de su habitación de invitados. Abrió un perfil en Fiverr con precios por debajo de los actores de voz consolidados, ganó 1.000 dólares en su primer mes con un puñado de encargos y grabó sobre todo trabajos corporativos breves —buzones de voz, anuncios internos y vídeos de formación— en sesiones semanales de una a ocho horas. A medida que crecía la demanda, subió su mínimo: ahora no enciende el ordenador por menos de 200 dólares.

Los ingresos de Andrews por locución empezaron a superar su salario de seis cifras en la NASA en el verano de 2025. En agosto de 2026, CNBC Make It revisó documentos que mostraban más de 227.000 dólares en ingresos por locución en 2026 —aproximadamente 32.400 dólares al mes— de clientes como Coca-Cola, PetSmart, la Universidad de Mississippi y Apple, y la mayoría de las reservas seguían haciéndose a través de Fiverr. Ha usado los ingresos para viajar, para un Toyota RAV4 de 2025 de segunda mano y para una cuenta de ahorros destinada a la matrícula universitaria de su hija.

Eryn Andrews es ingeniera de rendimiento humano en el Centro Espacial Johnson de la NASA, un puesto que ocupa desde 2008 y que reparte entre un cubículo, un laboratorio y una instalación de pruebas de arena lunar. En marzo de 2022, recién divorciada y criando a una hija de seis años en Houston, quería 200 dólares extra al mes para consentir a su hija sin sentirse culpable. Buscando "single mom side hustles", descubrió el doblaje y la locución.

Empezó con unos 200 dólares: una clase de locución, un micrófono y un colchón de una pulgada de Walmart, con una cabina de cartón y velcro construida en el armario de su habitación de invitados, demasiado pequeña para estar de pie. Al abrir un perfil en Fiverr con precios por debajo de los actores consolidados, ganó 1.000 dólares en su primer mes con un puñado de encargos grabando buzones de voz corporativos, anuncios internos y vídeos de formación para clientes como Coca-Cola, PetSmart y la Universidad de Mississippi.

Sus ingresos superaron su salario de seis cifras en la NASA en el verano de 2025, y los documentos revisados por CNBC mostraban más de 227.000 dólares en ingresos por locución en 2026 —unos 32.400 dólares al mes— para agosto. Sigue grabando de una a ocho horas a la semana, rechaza trabajos por menos de 200 dólares, mantiene su empleo principal y ha empezado a hacer voces de personajes en videojuegos y cómics animados, ganando un premio en la One Voice Conference de Dallas en agosto de 2025.

El presupuesto hizo que el fracaso fuera asequible: una clase, un micrófono y un colchón costaron unos 200 dólares, así que pudo probar el mercado sin apostar sus ahorros.

Fiverr dio a una voz desconocida acceso a compradores sin red de contactos; los precios deliberadamente bajos compraron las reseñas del primer mes y 1.000 dólares.

La aspereza natural de su voz ofrecía lo que las voces sintéticas no pueden, y ella la aprovechó justo cuando la IA hacía que las lecturas automatizadas sonaran demasiado pulidas.

Mantuvo el trabajo genuinamente a tiempo parcial —de una a ocho horas a la semana, proyectos cortos, un mínimo de 200 dólares— para que el side hustle añadiera ingresos en lugar de sustituir el tiempo con su hija.

Un negocio paralelo no necesita una habilidad nueva: una voz humana áspera se convirtió en un activo premium justo cuando las voces de IA se volvieron pulidas, así que la autenticidad y la textura pueden ser el producto en sí.

En agosto de 2026, Andrews ganaba unos 32.400 dólares al mes con la locución mientras seguía siendo ingeniera de la NASA, y se describía como "probablemente la persona más relajada que he sido nunca". Gastó los ingresos en viajes, un Toyota RAV4 de 2025 de segunda mano y los ahorros universitarios de su hija. Ha empezado a aceptar papeles de personajes en videojuegos y cómics animados, trabaja con entrenadores de voces de personajes, hace contactos en eventos como The VO Atlanta Voiceover Conference y espera encontrar un agente, aunque dice que solo dejaría la NASA por un papel creativo bien remunerado, como un personaje de Disney.

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Las fuentes

  1. NASA engineer spent $200 to start a side hustle from her closet—now it brings in over $32,000 a month CNBC Make It · cnbc.com ·
  2. Engenheira da NASA investiu US$ 200 em negócio paralelo e hoje fatura US$ 32 mil por mês Times Brasil | CNBC · timesbrasil.com.br ·